Febrero no
Este año se me está atascando más de lo que esperaba.
Febrero pasó sin newsletter. En el mes más corto del calendario no encontré las palabras o no quise buscarlas. Marzo, mientras tanto, avanza a una velocidad que no termino de asimilar.
Soy Virgo y, según todos los vídeos de mi feed, ese scroll infinito al que me entregué para anestesiar ciertas fechas que no me gustan nada y de las que ya os hablé en el anterior envío, 2026 iba a ser mi año. De momento, lo que está siendo es otra cosa.
Marzo me ha traído, hasta el momento, muchas visitas a Copy 5, una decepción con el gramaje de un papel y con un hombre, la búsqueda del gramaje perfecto, traficar con papel, esperar papel, imprimir papel, buscar papel de color como quien rastrea una especie en extinción. Hay algo casi obsesivo en todo esto, pero a la vez reconfortante.
También trajo la Semana del Arte en Madrid. Estuve en ARCO y pasé por ArtsLibris para saludar a las chicas de non finito, que sigue siendo, año tras año, mi parte favorita de la feria. Hay algo en los libros que me atrapa de una manera que reconozco en el cuerpo antes de poder explicarlo con palabras. También fui a CAN Art y además de beber Bloody Marys con Semi, María y Natalia, conocí el trabajo de la fotógrafa asturiana Kela Coto. Ella es de las que hacen fotos que se quedan contigo durante días, instaladas en algún rincón de la cabeza sin pedir permiso.
Pero, infelizmente, como dirían en Brasil, si algo ha traído marzo es la fukin guerra hecha por los mismos hombres de siempre. Y eso me tiene con el corazón encogido.
Me he encontrado varias veces haciendo lo mismo que al principio de año: scroll, scroll, scroll, intentando procesar imágenes que no se dejan procesar. Y en medio de tanto bombardeo y tanta devastación, me vino de repente a la cabeza una fotografía: Lee Miller bañándose en la bañera de Hitler en Múnich, el día que los aliados entraron en la ciudad. La imagen es casi imposible: el cuerpo de una mujer en el espacio íntimo del dictador que acaba de perder todo. Hay barro en las botas. Hay mucha historia en el suelo del baño. Hay una calma extraña después del desastre.
La foto fue tomada por David Sherman, pero la autoría pertenece completamente a ella. Escribo esto un 8 de marzo y hay una guerra de fondo, y eso convierte el trabajo de Lee Miller en algo más que una recomendación.
Como este fotolibro: Lee Miller: A Woman’s War, que documenta su trabajo como fotoperiodista durante la Segunda Guerra Mundial, especialmente desde la mirada de las mujeres que la vivieron. Un libro para tener cerca cuando todo parece que se repite. Ojalá me equivoque.
Nos leemos pronto.
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Laumatica.
PD: La canción de esta newsletter no podría ser otra que esta.



Confiemos en el 26 🤍 qué gusto leerte, Laura.
Aquí otra virgo a la que las predicciones le están fallando, DE MOMENTO 😘❤️